El uranio disuelto en el océano ya puede capturarse en laboratorio — ahora tiene que sobrevivir al mar abierto
SuperCritical Materials y la Universidad de Michigan iniciaron un programa de cinco fases para probar si el equipo de captura de uranio del agua de mar resiste ciclos repetidos de uso a escala industrial.
- SuperCritical Materials y la Universidad de Michigan lanzaron, el 23 de septiembre de 2026, un programa de investigación en cinco fases para probar la durabilidad mecánica de un material adsorbente que captura uranio disuelto en el agua de mar.
- La tecnología ya demostrada en laboratorio no es el problema — el desafío ahora es saber si el equipo resiste ser desplegado y recogido repetidamente en condiciones reales de océano.
- Los océanos contienen un estimado de 4.500 millones de toneladas métricas de uranio disuelto, una cantidad mucho mayor que las reservas terrestres conocidas, pero en una concentración extremadamente diluida.
- Las pruebas se realizarán en el Laboratorio de Hidrodinámica Marina Aaron Friedman, de la Universidad de Michigan, que simula condiciones de olas y remolque equivalentes a las del mar abierto.
SuperCritical Materials Corp y la Universidad de Michigan anunciaron, el 23 de septiembre de 2026, una alianza de investigación para avanzar en el diseño mecánico, la creación de prototipos y las pruebas de sistemas de recuperación de uranio para uso en alta mar. SuperCritical tiene licencia exclusiva de una tecnología patentada de material adsorbente que captura el uranio disuelto a medida que el agua de mar pasa por su superficie — el proceso tiene tres etapas: desplegar el material adsorbente en el mar, dejarlo expuesto durante un período definido para capturar el uranio, y recogerlo para procesarlo y extraer el metal. El programa de investigación tiene cinco fases: caracterización mecánica detallada del adsorbente; evaluación de distintas configuraciones de empaquetado del material; diseño y fabricación de prototipos de despliegue y recogida; pruebas hidrodinámicas de múltiples versiones de esos prototipos; y refinamiento del sistema para futuros proyectos piloto en alta mar. Las pruebas se realizarán en el Laboratorio de Hidrodinámica Marina Aaron Friedman, de la Universidad de Michigan, equipado con tanques de remolque y de olas que simulan condiciones marinas reales. No se divulgó plazo de conclusión ni monto de inversión.
La idea de extraer uranio del agua de mar no es nueva — laboratorios como el Oak Ridge National Laboratory, en Estados Unidos, demuestran desde la década de 2010 que fibras poliméricas a base de amidoxima logran capturar uranio disuelto en pruebas a pequeña escala. Lo que ha frenado este tipo de tecnología durante décadas nunca fue probar que la química funciona — es lograr que el equipo sobreviva al océano. La concentración de uranio en el agua de mar es extremadamente baja, alrededor de 3,3 partes por mil millones, lo que significa que, para capturar una cantidad relevante del metal, hay que exponer un área enorme de material adsorbente a un volumen también enorme de agua, durante períodos prolongados, en condiciones de olas, corrientes y bioincrustación que ningún tanque de laboratorio reproduce de verdad. Es ese cambio de foco — de problema de química a problema de ingeniería mecánica y naval — lo que representa el programa de SuperCritical con la Universidad de Michigan. En lugar de intentar mejorar aún más la tasa de captura del material adsorbente en sí, el programa prueba si la estructura que sostiene, expone y recoge ese material resiste ciclos repetidos de uso a escala industrial sin degradarse, sin perder eficiencia y sin un costo de mantenimiento prohibitivo. Es una diferencia sutil, pero decisiva: un material adsorbente excelente en laboratorio no vale nada industrialmente si el sistema que lo despliega en el mar se deteriora tras pocos ciclos de uso.
Los océanos contienen un estimado de 4.500 millones de toneladas métricas de uranio disuelto — una cantidad que eclipsa las reservas terrestres económicamente conocidas, hoy del orden de pocos millones de toneladas, concentradas en un pequeño número de países como Kazajistán, Canadá, Australia y Namibia. En una era de demanda creciente de energía nuclear, impulsada en parte por el apetito energético de los centros de datos de inteligencia artificial, ampliar la base de suministro de uranio más allá de la minería terrestre geográficamente concentrada es una cuestión de seguridad energética a largo plazo, no solo de costo. La salvedad es que extraer uranio del agua de mar todavía cuesta varias veces más que la minería terrestre convencional, y este programa no cambia esa ecuación de costo directamente — resuelve una condición previa necesaria, pero no suficiente, para que la extracción oceánica algún día salga de la etapa de piloto de investigación y llegue a la operación comercial. Si se resuelve la durabilidad mecánica a escala industrial, el próximo obstáculo sigue siendo el costo por kilo de uranio recuperado frente a las alternativas terrestres.
¿Qué aprendimos?
- El obstáculo histórico de la extracción de uranio del agua de mar nunca fue la química de captura, demostrada hace más de una década — es la ingeniería mecánica de lograr que el equipo sobreviva al océano en ciclos repetidos.
- Las concentraciones extremadamente diluidas de un recurso, como las 3,3 partes por mil millones de uranio en el agua de mar, desplazan el desafío de la eficiencia de captura a la durabilidad y la escala de exposición.
- Los océanos guardan una cantidad de uranio disuelto mucho mayor que las reservas terrestres conocidas, pero eso solo se traduce en seguridad energética si el costo de extracción cae lo suficiente para competir con la minería convencional.
Radar de Competencias
- Extracción de recursos no convencionales★★★★★
- Ingeniería mecánica y naval aplicada★★★★★
- Cadena de suministro de uranio★★★★★
Competencias Desarrolladas
- Recuperación de recursos marinos
- Ingeniería de materiales
- Seguridad energética
Tendencia al alza
El aumento de la demanda de energía nuclear, combinado con la concentración geográfica de las reservas terrestres de uranio, debería mantener la inversión en rutas alternativas de suministro, como la extracción oceánica, como una línea de investigación activa en los próximos años.
¿Para quién es útil este contenido?
- Investigadores
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- Ejecutivos
Para profundizar en este tema
Vale la pena buscar formación en:
- Ingeniería de materiales
- Ingeniería naval y oceánica
- Química de recursos naturales


